Los antepasados de Sir Morians, llamado "el pequeño" por su corta estatura, sirvieron durante generaciones al Duque de Caerlocum como caballeros. Sus derechos se circunscribían entonces a un señorío cerca de Maldon, a las orillas del Río Blackwater.Su abuelo, Iorwerth, fue famoso por sus luchas contra los invasores sajones durante toda su vida, ganando muchas cicatrices y honores al servicio del Duque. Su honor fue tal que acudió cómo parte de la comitiva que celebró en el año de Nuestro Señor de 450 la boda de Vortigern y Rowena. Sin embargo sus quejas sobre la actitud del Rey hacia los sajones le valieron la enemistad de este, y fue parte del contingente británico que luchó en Chalons contra las hordas de los hunos.
En Chalons, de nuevo, mostró gran valor. Tomó el mando de su unidad cuando el líder de la misma cayó herido de muerte y llegó a capturar a un reyezuelo huno en combate personal. A su vuelta a Britania recibió grandes honores, pero la enemistad del Rey no se había atemperado.
Por eso Iorwerth se unió a la rebelión contra Vontigern y luchó contra él en la Batalla de Kent, en el año de 457. Allí los sublevados fueron derrotados por el ejército real, apoyado por sus aliados sajones. Iorwerth consiguió escapar con vida de la batalla para refugiarse en Bretaña, más allá del mar, aunque en dicha huída perdiese las tierras que habían pertenecido a su familia durante generaciones.
No sería hasta 5 años después, en el 462, que llegarían a Bretaña las nuevas de la rebelión que se preparaba contra el tirano, llevando a la vuelta de Iorwerth. Aliándose con la flor y nata de la caballería británica luchó con distinción en la Batalla de Kent junto al hijo de Vontigern y el Conde de Salisbury, cuya amistad había cultivado en esos tiempos. Al año siguiente, en la funesta Noche de los Cuchillos Largos, Sir Iorwerth encontró su muerte junto a sus señores.
Su hijo, Llewelyn, fue perdonado y volvió a Britania. Pese a que no consiguió recuperar las tierras que habían sido de su familia tuvo fortuna y el recuerdo de la corta pero fuerte camaradería de su padre con el fallecido Conde de Salisbury le sirvió para contraer matrimonio con Carys de Salisbury, heredera única del señorío de Braughton. Convertido así en vasallo del Conde de Salisbury su lealtad hacia éste nunca sería ya puesta en duda.
Poco después, en el año de 466, Aurelio Ambrosio y su ejército desembarcaron en Britania, dispuestos a recuperar la corona que era suya por derecho. Llewelyn se puso sin dudarlo bajo el estandarte del dragón rojo, dispuesto a vengar las antiguas afrentas a su linaje. Sufriría graves heridas en las campañas, pero sobreviviría con gran gloria para su familia.
La vida de Llewelyn llegaría a su fin en el año de 478, cuando su unidad de hombres de Salisbury se enfrentó a una fuerza sajona superior en número. Aún cuando su unidad se retiraba ignominiosamente él aguantó a pie firme. Más de cinco enemigos cayeron bajo sus golpes, pero finalmente fue muerto. Una muerte digna de un caballero.
Heráldica: sobre campo de plata, sotuer de contraarmiños.
2 comentarios:
Muy bien azirafel, gracias por la edición. Te lo he retocado para justificarte las lineas
Muchas gracias por lo de justificármelas. Ya me parecía a mi que se veía algo raro...
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