lunes, 3 de agosto de 2009

Sir Maccalus, historia familiar


Dionicus de Corinium, abuelo de Sir Maccalus, sirvió a muchos señores durante su vida desde que fuera armado caballero en el año 439, por su valor en combate, tras la batalla de Isca Augusta (Carlion) en que probó su acero contra los saqueadores irlandeses.

Con sus espuelas ganadas, le fue concedida la mano de Argantia, una doncella de sangre patricia de la misma ciudad de Corinium (Cirencester). Este acontecimiento dio comienzo a una época de gozo en su vida, con el nacimiento de sus cuatro hijos y la paz de que disfrutó durante los años de gobierno de Constante (441-443). Fue testigo de cómo terminaba todo al presenciar, impotente, el vil asesinato del joven rey a manos de sus guardias pictos en el año 443. Aquí nació en él un gran odio por esa bárbara tribu, contra la que siempre instruyó a sus descendientes, y de la que tuvo ocasión de vengarse tres años después en Lindum (Lincoln), donde la alianza de bretones y sajones comandada por el rey Vortigern aplastó a los reyes azules del norte.

El gran renombre ganado en este enfrentamiento le proporcionó la oportunidad de unirse a la expedición que se frenó a los hunos en Campus Mauriacus (Chalons), en el continente, donde se destacó de nuevo por su valor y determinación, causando gran mortandad entre el enemigo y ganándose la felicitación personal del comandante Flavio Aecio y un rico botín.

En el año 460 fue armado caballero el mayor de sus hijos, Gertius, siendo su arnés y montura costeados con las riquezas obtenidas contra Atila. Durante la rebelión de los barones contra el rey Vortigern, Dionicus optó por mantenerse a si mismo y a su hijo al margen, dividido ante su admiración por el vencedor de Lindum y su repulsión por el rey tirano. Aprovechó para instruir a Gertius mientras prestaban servicio la guarnición local. Movido por su ansia de paz en Britania, acudió a las pretendidas negociaciones de paz en Stonehenge, donde murió asesinado por los traicioneros sajones. Su hijo aprendió la lección y amargamente juró no confiar en sajón alguno, ni dejarlo con vida si en su mano estuviera.

Gertius contrajo matrimonio al año siguiente con Ulpria, una doncella de escaso renombre pero heredera de grandes riquezas. Buscando acrecentar su fama y su patrimonio, y llevado por el recuerdo de la muerte de su padre, Gertius se unió a las tropas de Aurelio Ambrosio en su campaña contra el tirano Vortigern, participando en el asedio de Isca Augusta y en la batalla de Snowdonia.

La experiencia adquirida en combate le permitió entrar en el séquito del Conde de Sorviodunum (Salisbury), bañando en sangre su voluntad de vengar a su padre en numerosos combates contra los sajones. Cuando Aurelio Ambrosio solicitó voluntarios para golpear el corazón de sus enemigos en Frisia, no dudó en acudir y destacarse en la campaña contra el odiado invasor.

Estos y otros servicios le valieron recibir en posesión, de manos del conde, el señorío de Newton Tony, cuyo señor había muerto sin descendencia. Así, en el año de gracia de 480, Sir Gertius de Corinium se convertía en señor y vasallo. Desgraciadamente, ese mismo año pereció en la batalla de Sorviodunum junto con el rey Aurelio Ambrosio y la flor y nata de la caballería británica.

Heráldica: sobre campo de azur, lobo pasante en plata.

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