Sir Gwegon y Sir Maccalus, no partieron con los diplomáticos al norte, por el contrario marcharon al sur donde la flota y el ejército comandado por el príncipe Madoc se disponían a partir. Su plan era realizar una búsqueda de todos los pequeños puertos y calas donde los sajones reúnen sus barcos y con la ayuda del fuego, destruirlos.
Los desembarcos se realizaron en Pevensey y en Dover sin ser descubiertos, y aunque debieron luchar con los defensores la victoria fue fácil. Mucho más dura fue la lucha en el rio Colne, donde la flota britana se enfrentó contra la más numerosa de los sajones orientales. La lucha fue desesperada pero finalmente los britanos se alzaron con la victoria y los barcos fueron igualmente quemados. En las aguas Wash se produjo el último combate y en él las tropas britanas, aún contando con refuerzos, eran claramente superadas en número. Tanto Gwegon como Maccalus lucharon valerosamente, pero los sajones consiguieron derribarlos y sufrieron graves heridas.
Más al norte el caballero mercenario, por entonces al servicio del rey de Malahaut, llamado Sir Mor Ap Cors, también se enfrentaba a los sajones, dirigiendo un pequeño grupo de infantes de Malahaut en una expedición de castigo consiguió destruir en tierra parte de la flota que había sobrevivido a la derrota en el Wash, allí dirigió a sus hombres con gran habilidad, derrotando a una fuerza muy superior de sajones. El mismo luchó con valor, incluyendo la derrota de un poderoso berserkers sajón enloquecido por la furia sagrada.
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