A principios de año la Dama Elaine desapareció durante más de dos meses de la corte condal, sin dar más explicaciones. A su vuelta estaba muy desmejorada y su rostro se mostraba casi siempre serio, con sus ojos hundidos en una extraña tristeza. Los cortesanos no sabían el motivo, pero recordaban cómo antes era una mujer de sonrisa fácil. Por su parte Sin Morians insistió en pedir su mano al conde, pero este no estaba todavía decidido a entregársela sin que Le Petit realizase antes algún gran servicio al condado.
Por su parte Sir Maccalus conoció y contrajo matrimonio ese año con la rica heredera Mabel de Laverstock, mujer de importantes rentas y rica dote, más no famosa por sus prendas personales. Su unión fue meramente política y económica, no existiendo ningún amor entre ambos. Los súbditos de Sir Macculus vieron con alegría que su señor contrajese matrimonio con una britana de buena sangre. Para celebrar la boda se realizaron grandes celebraciones y banquetes en el señorío de Laverstock a lo largo de toda la Navidad. Estos incluyeron regalos y dones para los campesinos, que redujeron su desconfianza hacia su nuevo señor. A tales festejos fueron invitados gran parte del condado y algunos caballeros venidos de allende las fronteras de Salisbury. Algunos criticaron el exceso de gasto de Maccalus, pero la mayoría se mostraron contentos con tan rica fiesta y alegre celebración. Por supuesto, la esperanza de guerra en el año de Nuestro Señor de 490 ayudó a la alegría entre los caballeros.
Mientras tanto Sir Mor embarcó a más caballeros en su búsqueda de Wulfhere, hijo de Beorn, y descubrió que hace años que este fue desterrado de Sussex por su comportamiento en exceso violento y sanguinario. Tristemente nadie parece saber qué fue de él desde entonces.
También fue Sir Mor protagonista de otro de los acontecimientos del año cuando rechazó el honesto ofrecimiento de Sir Maccalus para recibir tierras y convertirse en su vasallo. Las malas lenguas dijeron que la negativa del caballero del norte se debió a su condición de pagano, mientras que la piedad cristiana de Maccalus es conocida en el condado. Por la corte corrían rumores en torno a cómo se habría tomado Maccalus la situación, algunos decían que seguramente la amistad entre ambos caballeros ya nunca podría ser la misma, mientras otros pensaban que en el campo de batalla volverían a estar unidos por la camaradería de los guerreros.
Sir Athar, a diferencia de otros caballeros, tuvo un invierno tranquilo. La preparación para la campaña del año siguiente y las celebraciones en Laverstock ocuparon su tiempo. Parecía que la enemistad entre nuestro caballero y Sir Jaradan se había enfriado y el conde aún no tenía ninguna petición de matrimonio por su parte.
Finalmente, en febrero del 490, Sir Gwegon recibe por fin noticias de su desaparecida hermana. Un caballero desconocido le asegura tenerla prisionera y le exige un rescate si quiere volver a saber de ella. Le asegura que no ha sufrido ningún daño y cita al Indeciso en una posada de las afueras de Londres.
También es conocido en el condado, por estos tiempos, que finalmente Sir Gwegon permitió el enlace de su hermano menor cómo éste ya le había solicitado repetidos años. Hasta que punto tal tardanza en la concesión del permiso haya podido dañar el amor fraternal entre ambos es algo que todavía no se conoce. En cuanto al propio Gwegon sus intenciones de matrimonio con Lady Gwiona son conocidas por todo el condado, pero la negativa del Conde aún parece firme, aunque todos los cortesanos indicaban que ésta había sido realizada con mucha más suavidad que el año anterior, y que Gwegon la había comprendido en esta ocasión.
Por su parte Sir Maccalus conoció y contrajo matrimonio ese año con la rica heredera Mabel de Laverstock, mujer de importantes rentas y rica dote, más no famosa por sus prendas personales. Su unión fue meramente política y económica, no existiendo ningún amor entre ambos. Los súbditos de Sir Macculus vieron con alegría que su señor contrajese matrimonio con una britana de buena sangre. Para celebrar la boda se realizaron grandes celebraciones y banquetes en el señorío de Laverstock a lo largo de toda la Navidad. Estos incluyeron regalos y dones para los campesinos, que redujeron su desconfianza hacia su nuevo señor. A tales festejos fueron invitados gran parte del condado y algunos caballeros venidos de allende las fronteras de Salisbury. Algunos criticaron el exceso de gasto de Maccalus, pero la mayoría se mostraron contentos con tan rica fiesta y alegre celebración. Por supuesto, la esperanza de guerra en el año de Nuestro Señor de 490 ayudó a la alegría entre los caballeros.
Mientras tanto Sir Mor embarcó a más caballeros en su búsqueda de Wulfhere, hijo de Beorn, y descubrió que hace años que este fue desterrado de Sussex por su comportamiento en exceso violento y sanguinario. Tristemente nadie parece saber qué fue de él desde entonces.
También fue Sir Mor protagonista de otro de los acontecimientos del año cuando rechazó el honesto ofrecimiento de Sir Maccalus para recibir tierras y convertirse en su vasallo. Las malas lenguas dijeron que la negativa del caballero del norte se debió a su condición de pagano, mientras que la piedad cristiana de Maccalus es conocida en el condado. Por la corte corrían rumores en torno a cómo se habría tomado Maccalus la situación, algunos decían que seguramente la amistad entre ambos caballeros ya nunca podría ser la misma, mientras otros pensaban que en el campo de batalla volverían a estar unidos por la camaradería de los guerreros.
Sir Athar, a diferencia de otros caballeros, tuvo un invierno tranquilo. La preparación para la campaña del año siguiente y las celebraciones en Laverstock ocuparon su tiempo. Parecía que la enemistad entre nuestro caballero y Sir Jaradan se había enfriado y el conde aún no tenía ninguna petición de matrimonio por su parte.
Finalmente, en febrero del 490, Sir Gwegon recibe por fin noticias de su desaparecida hermana. Un caballero desconocido le asegura tenerla prisionera y le exige un rescate si quiere volver a saber de ella. Le asegura que no ha sufrido ningún daño y cita al Indeciso en una posada de las afueras de Londres.
También es conocido en el condado, por estos tiempos, que finalmente Sir Gwegon permitió el enlace de su hermano menor cómo éste ya le había solicitado repetidos años. Hasta que punto tal tardanza en la concesión del permiso haya podido dañar el amor fraternal entre ambos es algo que todavía no se conoce. En cuanto al propio Gwegon sus intenciones de matrimonio con Lady Gwiona son conocidas por todo el condado, pero la negativa del Conde aún parece firme, aunque todos los cortesanos indicaban que ésta había sido realizada con mucha más suavidad que el año anterior, y que Gwegon la había comprendido en esta ocasión.
2 comentarios:
Ampliamente revisada y reescrita, que fue un año movidito en la Fase de Invierno. También aproveché para poner bien el tag, que te habías liado y lo habías puesto para el 488, Jose. (comparado con mi pequeño error en la ficha de considerar que estábamos enel 841 o así...)
Para cualquier comentario ya sabéis...
Mola, ha quedado bien :)
Publicar un comentario en la entrada