Athar, Gwegon y Macculus, escuderos de cierta experiencia, fueron enviados para dar caza al oso que causaba grandes destrozos en la aldea de Imber y sus alrededores, acabando con la criatura en cruento combate, aunque todos lucharon con valor Gwegon le dio el golpe mortal quebrando el cráneo del oso, que decidió guardar como trofeo. También derrotaron a unas asaltantes de caminos, matando a la mitad del grupo y llevando al resto ante de la justicia del Conde Roderick.
En la corte Sir Athar decidió entablar una competición amistosa con Sir Jaradan, competición que sin embargo se descontroló, siendo ambos contendientes heridos ligeramente: Athar en la pierna y Jaradan en… su orgullo. Mientras Gwegon se dedicaba a ocupaciones más gentiles intentando mantener una conversación con lady Gwiona, pese a las interrupciones del preocupado y solícito padre Tewi. Macculus, preocupado por el peligro que podía correr su alma pidió a este que le confesara, lo que permitió a Gwegon hablar a solas con la doncella.
Los tres fueron armados este año, junto con otros muchos jóvenes caballeros de Salisbury, recibiendo sus espuelas y sus armas en la catedral de Sarum. Al poco de recibirlas debieron partir para unirse al ejército real que partía hacia Sussex y participar en la batalla de Mearcred Creek.
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